Carisma

Como san José (Mt 1,20ss), aun en la noche, contando con la presencia y ayuda de María, nos sentimos llamadas a custodiar y adorar el Misterio que el Padre nos confió en Jesús.
Nos queremos hacer cargo de la vida, sobre todo en sus comienzos, ayudando a que se de un crecimiento integral, y que nuestros hermanos los hombres, puedan conocer el Amor de Dios a través de nuestro pobre amor.
Deseamos ser dóciles al Espíritu, para que Jesús sea dado plenamente a luz en la Iglesia y en todos aquellos que el Padre ponga en nuestro camino.
Más que hablar y hacer, anhelamos ser lugar de encuentro y oración, donde se pueda palpar la presencia de Jesús en la humilde sencillez de una vida familiar y evangélica (Lc 2,51).

UA-100028210-1