El Hogar

 

Quienes somos

Somos una Asociación Civil Sin Fines de Lucro que conforma el Hogar Amparo Maternal. Nuestra obra consiste en un Hogar para mujeres en situación de calle con sus hijos y en un Jardín Maternal, de Infantes y Centro de Primera Infancia “Brotecitos”, donde asistimos a niños de familias carenciadas desde uno a cinco años y a niños de nuestro barrio, procurando una verdadera integración.

La obra está a cargo de las Hermanas de San José, aprobadas por el papa Francisco, y de un equipo de profesionales, docentes, empleados y voluntarios. Trabajamos en comunión con el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Arzobispado de Buenos Aires.

Qué hacemos

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El Hogar Amparo Maternal alberga a mujeres en situación de calle con sus hijos, donde se les proporciona un espacio de transición para la recuperación y reinserción laboral y social de las mujeres, con el objetivo de promover la salud, la autonomía personal, el empoderamiento y la independencia económica a fin de mejorar la calidad de vida tanto para ellas como para sus hijas e hijos. Se busca favorecer el desarrollo integral de la persona, mejorar el vínculo madre-hijo, favorecer la relación con sus familias de origen, y la concreción de un proyecto de auto valimiento.

El objetivo principal de la Institución es proporcionar contención humana y espiritual a las mamás y a los hijos. La compleja situación personal requiere afrontar la problemática en forma integral, procurando un cuidado adecuado a cada persona. Se analiza cada situación y se intenta dar la mejor respuesta posible a cada necesidad. Además de ofrecer vivienda, ropa y alimentos, también velamos para que se les brinde asistencia médica, odontológica, psiquiátrica y psicológica.

La capacidad de nuestra casa permite el alojamiento y cuidado de 70 personas entre madres e hijos.

Nuestras líneas de acción:

– Conformación de microemprendimiento laboral
– Capacitación laboral
– Alfabetización, inserción y apoyo escolar
– Contención y apoyo emocional

Nuestra misión

Hogar- Nuestra Misión

El profundo deseo de nuestra asociación consiste en poder agradecer a Dios el don de la vida, el amor manifestado en Jesús, y la alegría de una esperanza plena, haciéndonos cargo de los más frágiles y  pequeños. Para esto nos queremos ocupar de aquellas madres con sus hijos en situación de calle o desprotección, y colaborar con familias humildes en los primeros años de sus hijos pequeños.

Nuestra historia

  • Junio de 1937, se bendice la piedra fundamental del nuevo edificio “Amparo Maternal” ubicado en la calle Ernesto Bavio 2816, en el barrio de Nuñez. Los padrinos fueron, el Sr. Presidente Gral. Agustín P. Justo, Sara Hernández de Cilley, Ana Brown de Lacroze y Carlos Menéndez Goncalvez.

  • El 27 de noviembre de 1943 se inaugura el edificio, funcionando desde esa fecha hasta el día de hoy como Hogar Amparo Maternal.

  • Historia- CONSTRUCCION 1943En 1985 se funda el Jardín de Infantes ”Brotecitos”, como ampliación complementaria de las obras realizadas en el Hogar, con entrada sobre la calle Dr. Victorino de la Plaza. Hoy es Jardín Maternal, de Infantes y Centro de Primera Infancia, con salas desde 45 días hasta los 5 años, con una matrícula anual de 180 alumnos.
  • Desde 1914 a cargo de las hermanas Trinitarias, la Asociación Damas Católicas de Belgrano llevó adelante varias obras, una de ellas era el Hogar San José en Belgrano, tenían bajo su custodia a más de cien madres menores, donde recibían instrucción primaria con maestras especializada que incluía el aprendizaje de labores, bordado, tejido en telares, corte y confección, lavado, planchado y cocina.

  • También contaban con el Asilo Maternal en la calle Amenabar, del barrio de Belgrano, y la granja Santa Teresita en Bella Vista, Provincia de Buenos Aires.

  • Con el correr del tiempo se concibió la idea de albergar bajo el mismo techo a esas madres, muchas de ellas adolescentes y desprotegidas, junto con sus niños, porque hasta entonces no existía un lugar donde ampararlos.  Más aún, en muchos casos madres e hijos eran separados. Tras ciertos obstáculos y con firme decisión aquel grupo de mujeres decidió en 1928 fundar la actual Institución, la cual sin fines de lucro fue la 1º en el país de su género

  • Sara Hernández de Cilley fue la presidente de la Asociación por 48 años,  designada en 1919 y re elegida por 16 períodos de 3 años cada uno. Su hija Inés Cilley de Jurado la continuó en el puesto por 25 años más.

Acerca de vivir en la calle

La existencia de personas en situación de calle es un fenómeno multi-causal, en dónde nos encontramos con situaciones de extrema exclusión y vulnerabilidad.
Lamentablemente, es parte de lo cotidiano ver a mujeres y niños en las veredas, plazas, pasillos del subte, puertas de edificios o entradas de negocios. Incomprensiblemente, son personas que están en situación de calle y están expuestos a numerosos peligros y enfermedades, con una alta propensión a las enfermedades  psiquiátricas y sin un posible horizonte de mejora.
Buscando comprender esta realidad social es que haremos referencia a algunas determinaciones que creemos pueden explicar el por qué algunas personas han llegado a esta situación: problemas de salud -enfermedad, existencia de discapacidades físicas e intelectuales, consumo problemático de alcohol ú otras sustancias, pérdida de empleo, vivencia de situaciones de violencia física y/o abuso sexual. En algunos casos, llegan bajo estas circunstancias de países limítrofes como Bolivia y Paraguay.
En general, los miembros adultos tienen un acceso dificultoso o inexistente al empleo, ya sea debido a las características propias del entorno y la precaria situación social, como a los efectos de la desafiliación de los lazos sociales, propios de los contextos de marginalización que se suceden de una generación a otra: no califican para empleos formales.
Es en este contexto donde los referentes familiares adultos promueven que los niños se involucren en estrategias de carácter paliativo, con el propósito de ampliar la fuente de ingresos alternativos. Estas tareas se encuadran dentro de un mercado de trabajo infantil, agravados por las condiciones de informalidad e inestabilidad del mismo. Comprometiéndose así el derecho del niño a jugar y aprender dentro de un espacio sano e integral.

Hogar- Vivir en la calle 2
El desgaste familiar a nivel vincular, la falta de respuestas por parte de la misma a su situación, la perdida de empleo son algunas de las limitaciones para el campo de “lo posible” en estas mujeres. Pero si bien este campo esta limitado, lo que no esta limitado es la capacidad humana de estas mujeres.
Se considera que fortaleciendo sus herramientas y recursos, buscando construir y reconstruir redes de sostén, no solo se benefician las mujeres sino también sus hijos, como beneficiarios indirectos. Ya que consideramos que el bienestar de la madre redunda directamente en el bienestar del hijo, que la posibilidad de pensar de forma concreta un proyecto de vida incide en el futuro de los chicos.

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